Tipología de las mujeres emprendedoras
2 de Junio del 2005
Podemos clasificar a los distintos tipos de mujeres empresarias en: emprendedoras "de facto", familias con dos fuentes de ingreso, empresas de pareja, mujeres profesionistas, herederas y sucesoras, etcétera, aunque cada tipo de mujer emprendedora presenta diferentes antecedentes, perspectivas, problemas específicos y oportunidades
Por Salo Grabinsky
Nota: Extracto de la ponencia presentada junto con la prof. Gina Zabludovsky en el 36 Congreso Mundial de la Pequeña Empresa (Viena,junio 1991). En México, como en todo el mundo, se ha revolucionado el sistema económico con la incursión de millones de personas entrando a abrir micros, pequeñas y medianas empresas, generalmente familiares. Dentro de ésta revolución hay que tomar en cuenta que muchas empresas son propiedad y manejadas por mujeres emprendedoras y en el futuro se espera que la tendencia sea aún mayor, para bien de todos.
Pero, ¿quién es la mujer emprendedora en México?
Basado en una encuesta realizada a más de 150 empresarias del país, así como en la experiencia que tengo como asesor de muchas empresas manejadas por mujeres, decidí formular una tipología, con el objeto de poder analizar más a fondo sus características. Al no ser profesor ni investigador mi idea es que, de comprobarse esta hipótesis, nos sirva para que académicos profundicen, así como se presenten diferentes estrategias de acuerdo al tipo de mujer emprendedora que se trate.
Los tipos de mujeres emprendedoras que he encontrado han sido los siguientes:
· Emprendedoras "de facto". Esta categoría incluye a mujeres que, sin tener ninguna experiencia o capacidad para los negocios se vieron forzadas por las circunstancias a empezar y operar una empresa familiar. Entre los ejemplos típicos están las viudas, divorciadas o mujeres huérfanas con necesidad forzadas a mantener a su familia. Es importante mencionar que posiblemente porque estas mujeres son en su mayoría poco capacitadas para obtener un empleo y porque las razones económicas urgentes y la necesidad de educar a sus hijos muchas empiezan sus empresas en su casa. · Familias con dos fuentes de ingreso. Cada vez más común, debido a las crisis y la inestabilidad en el mercado, muchas mujeres deciden, con la ayuda del cónyuge, empezar un pequeño negocio. En otros casos, aunque la pareja sea económicamente estable en el presente, de todas maneras están planeando su futura independencia, con el hombre retirándose de su empleo cuando el negocio ya esté crecido. · Empresa de pareja. Esto es bastante frecuente, con la pareja empezando y manejando su empresa, usualmente con el esposo como "cabeza" o gerente, pero con la esposa encargada de la finanzas, especialmente la chequera. · Mujeres profesionistas. Mujeres con carrera o conocimientos técnicos con la misma obsesividad de los hombres en convertirse en emprendedores. Ejemplos típicos son las diseñadoras de ropa e interiores, arquitectas, administradoras o simplemente vendedoras naturales. Obviamente, mientras más educación formal universitaria tengan, muchas mujeres están tratando de ser independientes, usando sus estudios para poner empresas. · Herederas y sucesoras. A pesar de las jerarquías, el síndrome de los machos mexicanos y otras tradiciones sociales, cada vez más se da el caso de que los emprendedores le hereden el negocio y la operación a sus hijas u otras parientes mujeres. En muchos casos, cuando sólo hay hijas estos emprendedores hacen la selección sin considerar a sus yernos. En este momento estamos involucrados en varios casos de herederas que van a suceder al emprendedor en la empresa familiar. Aunque no es un proceso fácil, con su capacidad, educación y liderazgo, muchas están probando ser superiores y ganándose el respeto de los empleados, sus hermanos y otras personas conectadas con el negocio. Incidentalmente, es importante que exista un Consejo de Administración familiar efectivo y un fuerte respaldo del padre-emprendedor para que funcione la transición con la heredera. · Otros. En esta categoría debemos mencionar varios casos no incluidos en otras clasificaciones, por ejemplo: amigas que se asocian como una fuente extra de ingresos, emprendedoras natas que tienen una idea o proyecto y lo llevan a la práctica o, en general mujeres que por coincidencia se encuentran en el proceso de empezar o manejar su propio negocio.
Esta tipología puede ser modificada, pero considero que debe servir como un primer paso para un estudio más profundo de las mujeres emprendedoras en México. Según mi experiencia, la inmensa mayoría de las emprendedoras se encuentran inscritas en las categorías arriba citadas.
En resumen, es obvio que cada tipo de mujer emprendedora presenta diferentes antecedentes, perspectivas, problemas específicos y oportunidades, por lo que los estudiosos de la empresa familiar así como los asesores debemos hacer los ajustes necesarios y diferenciación, para poder evaluar mejor y ayudar a muchas mujeres emprendedoras a crecer y ser exitosas en sus negocios familiares.
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