El ejecutivo con problemas
2 de Junio del 2005
Es posible que al interior de su empresa usted cuente con un ejecutivo destacado que siempre está listo para obedecer sus órdenes, participar en los nuevos planes, trabajar más que los demás, etc. Puede ser que este ejecutivo sea considerado una joya en su organización, pero hay que estar muy atentos porque es probable que con el tiempo tenga problemas familiares y psicológicos que afecten su desempeño
Supongamos que el emprendedor crece y tiene dentro de su organización a un grupo de ejecutivos prometedores. Uno de ellos le llama la atención, ya que es el más agresivo, acomedido y está dispuesto a trabajar muchas horas más de lo debido para cumplir con sus obligaciones. Es el que se auto-propone para múltiples proyectos, y desea sobresalir a toda costa.
Esa persona ambiciosa y acomedida es objeto de ascensos espectaculares, promociones y mayor responsabilidad, aunados a envidias de sus compañeros. Pero, ¿qué sucede cuando llega al puesto que añoraba, generalmente a primero o segundo niveles? De repente, no cumple con los tiempos prefijados para presentar sus cosas, falla en proyectos cruciales y pone al emprendedor y a la organización en un serio aprieto.
Antes que nada quiero aclarar que no tiene absolutamente nada de malo el tener una sana dosis de ambición, ser muy trabajador y responsable. Por el contrario, así se forjan los grandes ejecutivos y, obviamente, los empresarios exitosos. Pero los problemas empiezan cuando ese ejecutivo utiliza su preciado tiempo familiar excesivamente en pos de su carrera. Ahí viene lo que algunos psicólogos llaman la "disfuncionalidad".
Un ejecutivo problema lo es en varias formas:
- No puede decir que no a su jefe y absorbe una carga de trabajo que es imposible lograr sin afectar a los demás.
- Se empieza a aislar de sus compañeros y de su familia que le reprocha que no esté con ella en domingos, noches, etcétera.
- Al empezar a fallar por el exceso de responsabilidades y ambición canaliza su frustración en forma de alcohol, problemas conyugales o droga, con lo que complica substancialmente su situación.
- Se aísla de todos y eso afecta a la organización.
Una de las complicaciones de la disfuncionalidad es que es muy difícil de detectar. ¿A qué empresario le molesta tener a un ejecutivo tan emprendedor y activo? Lo contrario es, generalmente, la regla y considera al ejecutivo(a) como su "joyita". Pero, si tiene problemas psicológicos al llegar a posiciones de responsabilidad empieza a "desintegrarse" y los problemas potenciales son gravísimos.
Un empleado disfuncional proviene de familias rotas con padres alcohólicos, tienen poca auto-estima, están angustiados por esos antecedentes y quieren salirse a toda costa de su "destino" y muchos lo logran... temporalmente. Pero luego empiezan a desintegrarse, primero lentamente y luego a pasos agigantados, con mucho daño para todos.
¿Qué hacer?
Primero que nada, estar atento de aquel ejecutivo hiper-activo que se pasa la vida resolviendo los problemas de los jefes. Ver si es un hombre o mujer que trabaja razonablemente, con algunas épocas de trabajo excesivo, pero no en forma permanente. Si es un "workaholic" (textualmente un adicto al trabajo), hay problemas subyacentes que pueden explotar.
No está por demás evaluar su situación familiar. No significa meterse en la vida privada sino, por ejemplo, invitar a la familia a reuniones sociales y ver, superficialmente si se observan algunos conflictos por la actitud del ejecutivo. Lo mismo es válido para la opinión de algunos subalternos o compañeros. Si es universalmente odiado o con problemas hay que poner mucha atención. Lo mismo con sus hábitos, como por ejemplo el tomar excesivamente, estar metido(a) en líos amorosos, etc.
Si la tendencia es que haya problemas, hay que auxiliar al ejecutivo recomendándole un poco de terapia psicológica, para que pueda aminorar su disfuncionalidad. Lo importante es que él (o ella) lo reconozcan y acepten tratarse.
También, recomiendan los expertos, este tipo de personalidades sirven para trabajar solas, como por ejemplo en proyectos especiales, como auditores internos o asesores, pero no a cargo de funciones que impliquen mucho trato con gente, especialmente subordinados o clientes clave. En resumen, el ejecutivo disfuncional es alguien que confunde -por su problema psicológico-, la ambición profesional de progresar en una organización, con la obsesión de llegar a ser un alto ejecutivo, sin importar el costo.. Y llegado a este puesto, se da cuenta que no puede con tantas responsabilidades y se desintegra.
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